La pornografía de incesto ahora puede llevar a prisión en el Reino Unido

La prohibición de pornografía de incesto en el Reino Unido fue anunciada oficialmente por el gobierno británico. La nueva medida convierte en delito tanto la posesión como la publicación de materiales que simulen relaciones sexuales entre familiares, incluso cuando se trate de actores adultos.
La pornografía de incesto ahora puede llevar a prisión en el Reino Unido
La prohibición de pornografía de incesto en el Reino Unido fue presentada mediante una enmienda en el Parlamento el 23 de febrero. Con el cambio, pasa a ser delito poseer o distribuir cualquier contenido para adultos que retrate incesto o actividad sexual entre miembros de la misma familia.

Quien sea sorprendido solo en posesión de este tipo de material podría enfrentar hasta dos años de prisión. Quienes lo publiquen o distribuyan podrían recibir una condena de hasta cinco años. El gobierno dejó claro que aplicará la nueva legislación con rigor.
La medida también pasa a formar parte de las prioridades de la Online Safety Act, una ley creada para hacer que el entorno digital sea “más seguro”. Las plataformas tecnológicas y los sitios para adultos deberán adoptar mecanismos activos para impedir la circulación de este contenido. Las empresas que no cumplan podrán enfrentar multas millonarias.
La ministra encargada del área de víctimas y de combatir la violencia contra mujeres y niñas, Alex Davies-Jones, afirmó que el consumo de este tipo de material puede contribuir a la normalización de abusos, especialmente contra menores. Según ella, la prohibición de pornografía de incesto en el Reino Unido forma parte de una estrategia más amplia de tolerancia cero frente a contenidos considerados perjudiciales.

En los últimos meses, el gobierno ya había implementado restricciones adicionales, como la verificación obligatoria de edad en sitios para adultos y la prohibición de videos que incluyan estrangulamiento. La Online Safety Act, creada en 2023, también criminaliza prácticas como el cyberflashing, el fomento de la autolesión y el envío de comunicaciones amenazantes.
La supervisión estará a cargo de Ofcom, el regulador británico de comunicaciones. En los casos más graves, las empresas podrán ser multadas con hasta 18 millones de libras o el 10 por ciento de sus ingresos globales, lo que sea mayor. En situaciones extremas, proveedores de pago y anunciantes podrían verse obligados a cortar relaciones con plataformas que incumplan la ley.
El gobierno del Reino Unido afirma que castigará y controlará con firmeza a quienes consuman este contenido, aunque algunos críticos señalan que endurecer las reglas en línea no necesariamente resolverá la violencia en las calles del país.
La información proviene del sitio Metro.
