Japón

Profesor pierde empleo en la escuela tras ser sorprendido trabajando en konbini

Compartilhe esse Post!

professor-perde-emprego-na-escola-apos-ser-pego-trabalhando-em-konbini

Imagina ser profesor y terminar perdiendo tu empleo porque tenías otro trabajo. Eso fue lo que ocurrió en la prefectura de Okayama, donde un docente de una escuela pública de secundaria fue descubierto trabajando en un segundo empleo fuera del horario escolar.

Profesor pierde empleo en la escuela tras ser sorprendido trabajando en konbini

Todo comenzó el 4 de julio, cuando la Junta de Educación de la ciudad de Okayama recibió una denuncia indicando que un profesor de unos 60 años estaba trabajando en una tienda de conveniencia en la ciudad vecina de Kurashiki. Al día siguiente, el director de la escuela acudió al lugar y confirmó que el docente efectivamente trabajaba allí.

Professor perde Emprego na Escola após ser Pego Trabalhando em Konbini

Es importante señalar que el profesor no faltaba a clases ni descuidaba sus responsabilidades. Solo trabajaba fuera del horario escolar e incluso fue visto un sábado, su día libre. Aun así, el simple hecho de realizar cualquier actividad remunerada adicional a su cargo público fue considerado una violación del contrato.

En Japón no es raro que los contratos laborales, especialmente en el sector público, prohíban expresamente tener un segundo empleo. La justificación suele ser la necesidad de dedicación total al puesto principal, evitando problemas de rendimiento o cuestionamientos por parte de padres y la comunidad escolar.

Professor perde Emprego na Escola após ser Pego Trabalhando em Konbini

Según la información publicada, el docente trabajaba en la tienda desde noviembre de 2023 y habría acumulado alrededor de 1,7 millones de yenes en ese periodo. En su declaración explicó que buscaba complementar sus ingresos tras haber sido recontratado con un salario reducido, algo común en Japón cuando los profesionales alcanzan la edad de jubilación y regresan al mismo puesto con menor sueldo.

Tras la repercusión del caso, el profesor ofreció disculpas públicas afirmando que su conducta afectó la confianza en la profesión. La Junta de Educación también emitió una disculpa formal a estudiantes, padres y residentes. Ante la presión, el docente indicó que dejará su cargo y también abandonó su trabajo en la tienda. Es decir, ahora está desempleado.