Productores de anime evitan riesgos por la cultura corporativa japonesa, afirma el veterano Taro Maki

Los productores de anime evitan riesgos debido a la forma en que la cultura corporativa japonesa evalúa los proyectos, según el veterano productor y planificador Taro Maki. En una entrevista concedida poco antes del Festival Internacional de Cine de Animación de Aichi-Nagoya, celebrado en diciembre de 2025, el presidente de GENCO habló sobre los principales problemas estructurales de la industria del anime en la actualidad.
Según Maki, los productores de anime evitan riesgos porque muchas empresas en Japón utilizan un sistema de evaluación conocido como la “cultura del punto negativo”. En este modelo, los proyectos no se juzgan por su potencial creativo o impacto artístico, sino por los posibles errores que puedan cometer. La prioridad pasa a ser no fracasar, en lugar de destacar. Como consecuencia, los géneros consolidados y las fórmulas que funcionaron en el pasado se repiten constantemente.

El productor explicó que esta mentalidad impide que las nuevas ideas tengan espacio para crecer. Incluso las obras más difíciles o experimentales tienen valor, ya que ayudan a formar un público más diverso e interesado. En el pasado, según él, existía una cultura de ver películas más desafiantes en cines alternativos, lo que fomentaba la curiosidad y el debate. Hoy, con la desaparición de estos espacios, la experiencia general del público se ha vuelto más superficial.
Durante la entrevista, Maki también comentó sobre la falta de un retorno real para los creadores, incluso cuando las grandes empresas invierten grandes sumas en eventos promocionales como AnimeJapan. Para él, este tipo de inversión rara vez llega a quienes realmente crean las obras. Esta insatisfacción fue precisamente lo que lo llevó a cofundar el Festival Internacional de Cine de Animación de Aichi-Nagoya, concebido desde el inicio como un evento más cercano a los creadores.

Otro punto señalado fue la escasez de animadores y la necesidad de mejorar la relación directa entre creadores y público. Con el crecimiento de las plataformas de streaming, muchos profesionales sienten que sus obras se convierten en solo un título más dentro de un catálogo enorme. Los festivales, según Maki, son importantes porque restauran el contacto humano, no solo entre fans y creadores, sino también entre los propios profesionales de la industria, fortaleciendo las redes de colaboración.
Al hablar sobre el futuro, Maki defendió un cambio gradual en la mentalidad de los productores. Cree que los directores deberían tener más oportunidades para experimentar, incluso si el resultado no es un éxito comercial inmediato. Además, señaló que la industria podría reducir un poco su dependencia de las adaptaciones de manga e invertir más en proyectos originales y colaboraciones internacionales.
En su trayectoria, Taro Maki ha participado en animes como Kono Sekai no Katasumi ni, Sennen Joyuu, Kino no Tabi, Kidou Keisatsu Patlabor, PLUTO y Serial Experiments Lain.
