Otaku Gastó MILLONES en Idols y Dice que No Se Arrepiente de Nada

Un hombre fan de idols reveló que, a los 53 años, ya ha invertido más de 30 millones de yenes en idols (aproximadamente R$1.005.901,80) y continúa gastando alrededor de 5 millones de yenes al año en idols underground, todo sin ningún arrepentimiento.
La historia salió a la luz después de que su testimonio apareciera en el libro “Oshi to Iu Yamai”, donde explica su visión sobre la idolatría, la dedicación extrema y lo que realmente significa apoyar a una idol hasta el final. Para él, el problema nunca está en la idol, sino en el fan que crea expectativas irreales.
Otaku Gastó MILLONES en Idols y Dice que No Se Arrepiente de Nada
Durante el auge de AKB48, el fan reveló que gastó aproximadamente 10 millones de yenes en Minami Minegishi y cerca de 20 millones de yenes apoyando a Mina Oba, ex integrante de SKE48.

En los períodos de elecciones, compraba cientos o incluso miles de CDs de una sola vez para votar por su idol favorita. Según él, era común avisar previamente a la compañía de la tarjeta de crédito para evitar bloqueos por movimientos sospechosos.
Su involucramiento fue tan intenso que surgieron rumores de que había vendido un apartamento para apoyar a su idol favorita. Aunque admite que la historia fue exagerada, confirma que parte del dinero provino de la venta de una propiedad familiar, inversión que ayudó a Mina Oba a alcanzar su mejor posición en una elección general del grupo.

Incluso después de que la idol se casara y tuviera un hijo, afirma que nunca se sintió traicionado. Al contrario, considera que un cierre claro y respetuoso de la carrera es la mayor recompensa que un fan puede recibir.
Tras la salida de sus idols favoritas del 48 Group, no abandonó el mundo idol. Hoy, su enfoque está en las llamadas idols underground, a las que él prefiere llamar “idols del cielo”. Curiosamente, sus gastos aumentaron aún más en esta etapa.

Explica que, a diferencia de las idols mainstream, las idols underground realizan presentaciones casi todos los días. Para ver siempre desde la primera fila, sumando entradas y fotos cheki, gasta más de 10.000 yenes por evento, asistiendo a shows tres o cuatro veces por semana. Al final del año, el monto supera fácilmente los 4 a 5 millones de yenes.
Actualmente, admite que prácticamente no tiene ahorros. Su salario va directamente a la cuenta de sus padres y vive con una mesada. Aun así, asegura que vive una vida que pocas personas pueden experimentar.

A pesar de su enorme dedicación, afirma que nunca busca relaciones personales con idols. Para él, cruzar límites es el peor error que un fan puede cometer. Si una idol oculta relaciones y eso sale a la luz, cree que la culpa es del fan que confió en la persona equivocada, no de la idol.
Aunque reconoce cierta tristeza por no haber formado una familia propia, dice que no cambiaría su camino por una vida común. Su objetivo es seguir asistiendo a conciertos incluso después de los 60 años y permanecer en la primera fila hasta el final de su vida.
Según él, ser un otaku dedicado no es una fase, sino una elección de vida.
