Jóvenes están se Alejando de Mangás: lo que muestran los datos

Jóvenes están se alejando de mangas y esto ha generado preocupación entre expertos de la industria editorial japonesa. A pesar de que el mercado ha alcanzado ingresos récord en los últimos años, los datos indican que niños y adolescentes están leyendo cada vez menos, tanto en formato físico como digital.
Jóvenes están se Alejando de Mangás: lo que muestran los datos
Jóvenes están se alejando de mangas de forma constante a lo largo de las últimas décadas. Investigaciones revelan que en los años 80 y 90, los estudiantes japoneses leían alrededor de 10 revistas de manga al mes. Para 2025, ese número cayó drásticamente a solo una revista mensual, mientras que el 77,7% de los jóvenes afirma que ya no consume este tipo de publicación.
Este escenario también evidencia la caída en la popularidad de las revistas tradicionales. Aunque algunas publicaciones dirigidas a niños aún mantienen relevancia, las revistas orientadas a adolescentes han perdido gran parte de su audiencia, llegando a apenas una décima parte de lo que fueron en el pasado.

Además, el alejamiento no se limita a las revistas. Comparando datos de 1985 con los de 2023, hubo una caída de aproximadamente el 20% en la lectura de mangas físicos entre estudiantes de diferentes edades. Esto refuerza que jóvenes están se alejando de mangas en general, indicando un cambio en el comportamiento cultural.
El papel del digital en el alejamiento de los lectores
A pesar del avance tecnológico, el entorno digital no ha logrado frenar el hecho de que jóvenes están se alejando de mangas. A diferencia de países como Corea del Sur, donde los webtoons son populares y accesibles, el mercado digital japonés está más enfocado en el público adulto.
La mayoría de las plataformas digitales funcionan con suscripciones pagas o compras dentro de aplicaciones, lo que dificulta el acceso para niños y adolescentes. Sin poder adquisitivo, muchos jóvenes simplemente dejan de consumir este tipo de contenido.

Otro factor relevante es la falta de producciones digitales dirigidas específicamente al público infantil y juvenil. Incluso con el lanzamiento de aplicaciones de lectura dedicadas, el impacto sigue siendo limitado frente a las barreras existentes.
Expertos señalan que será necesario invertir en modelos más accesibles y en contenidos que conecten con los intereses de las nuevas generaciones. De lo contrario, la tendencia es que los jóvenes continúen alejándose, haciendo este fenómeno aún más evidente en los próximos años.
