
Cuando alguien menciona Redo of Healer, la reacción más común sigue siendo el impacto inmediato, seguido por la idea automática de que “este no es un anime que las mujeres verían”. La serie se volvió conocida por su contenido extremadamente explícito, con violencia gráfica, abuso, agresiones sexuales, tortura, control mental y situaciones profundamente perturbadoras.
Años después de su estreno, Redo of Healer sigue apareciendo en debates sobre los límites de la narrativa en el anime. Sin embargo, según su propio autor, una de las suposiciones más repetidas sobre la obra siempre ha sido incorrecta.
Las mujeres vieron Redo of Healer en una proporción mucho mayor de lo que la mayoría imaginaba.

La historia se desarrolla en un mundo brutal y moralmente corrupto, donde casi todos los personajes resultan cuestionables. El protagonista sufre abusos extremos al inicio de la trama, pero más adelante termina cometiendo actos igual de crueles en su búsqueda de venganza, recurriendo incluso a la manipulación psicológica y el control mental contra quienes lo dañaron.
En sus redes sociales, el autor de Redo of Healer comentó que se sorprendió al descubrir que la proporción de espectadoras mujeres era superior al promedio. Según explicó, estos datos se obtuvieron a partir de la información de registro de usuarios en las plataformas de streaming.
El autor escribió lo siguiente:
“Me sorprendió saber que el anime de Redo of Healer tiene una proporción de espectadoras mujeres mayor que la media. (Los datos se calcularon a partir de la información de los usuarios en las plataformas de streaming).”
回復術士のやり直しのアニメって、視聴者の女性比率が平均より高いと聞いて驚いているキツネさん(算出方法は、配信サイトの会員情報)
— 月夜 涙@世界最高の暗殺&回復術アニメ化 (@Tsukiyo_rui) March 25, 2021
Incluso hoy, esta revelación sigue generando debates. ¿Qué lleva a parte del público femenino a interesarse por una serie tan extrema? Para algunos, el atractivo está en el enfoque psicológico de la historia. Para otros, en la forma cruda y directa en la que se retratan el poder, el trauma y la venganza.
Dentro de la cultura otaku, también es habitual separar claramente la ficción de la realidad. Consumir una obra controversial no implica necesariamente apoyar sus temas, especialmente cuando la intención de la narrativa es provocar incomodidad de forma deliberada.
