Por qué tu anime NO tiene segunda temporada? El autor de Gimai Seikatsu lo explica

Por qué tu anime no tiene segunda temporada? El autor de Gimai Seikatsu tiene una explicación, que compartió en su perfil de Twitter. Esperamos que, después de leer lo que dijo, puedas entender mejor por qué muchos animes famosos nunca reciben una nueva oportunidad.
Según él, cuando un productor explica por qué los animes no tienen segunda temporada, la respuesta va mucho más allá de la audiencia o de las peticiones de los fans, e involucra problemas estructurales, financieros e incluso humanos dentro del proceso de producción.
El autor de Gimai Seikatsu comentó que uno de los principales factores para que un anime no tenga una segunda temporada es la evaluación de rentabilidad que hacen los estudios.

Incluso si la primera temporada fue bien recibida, eso no garantiza automáticamente que una continuación sea aprobada. Para los estudios, el riesgo de volver a invertir en un proyecto puede no valer la pena, especialmente en un mercado cada vez más competitivo y costoso.
Algunos ejemplos de animes que tuvieron una primera temporada bien recibida, pero que aun así no obtuvieron una segunda temporada, son No Game No Life, Claymore y Ouran High School Host Club.

Otro punto importante que destacó es la dificultad de reunir nuevamente al equipo original. Muchas personas creen que basta con traer de vuelta al director o al guionista, pero la realidad es que un anime es el resultado del trabajo colectivo de decenas, y a veces cientos, de profesionales.
Animadores clave, asistentes, directores de animación y otros miembros fundamentales suelen tener sus agendas ocupadas por años. Cuando un productor explica por qué los animes no tienen segunda temporada, este factor pesa mucho en la decisión final.
Dicho esto, incluso si Souta Ueno, quien dirigió la primera temporada de Gimai Seikatsu, regresara para una segunda temporada, Mikawa cree que sería imposible producir un anime con la misma calidad sin todo el equipo original involucrado.
Producir una continuación sin los mismos profesionales puede dar como resultado un anime visualmente inferior o que pierda su identidad, algo que suele frustrar a los fans (One Punch Man es un buen ejemplo).

El tiempo también es un enemigo silencioso. Según el autor, el proceso para hacer viable una nueva temporada puede tomar entre seis y siete años. Esto incluye negociar contratos, coordinar agendas, aprobar el proyecto y finalmente ponerlo en producción. Durante ese período, el interés del público puede disminuir, haciendo que la inversión sea aún menos atractiva para los estudios.
También destacó que, incluso con un presupuesto alto, no hay garantía de éxito. Forzar una producción solo con dinero, sin el equipo ideal, puede generar un resultado que no cumpla con las expectativas. Además, los costos de producción de anime han aumentado considerablemente en los últimos años, lo que hace más difícil sostener proyectos de alta calidad.
Al final, el autor de Gimai Seikatsu afirmó que actualmente no hay nada planeado sobre una segunda temporada del anime, pero que tiene la intención de continuar la serie de otras maneras.
